Arrancó el Europeo
Sub21 2013 en Israel con los dos partidos correspondientes al Grupo A, en donde
están Israel, Italia, Inglaterra y Noruega. A priori, el partido de hoy con más
nombre era el que enfrentaba en Tel Aviv a ingleses e italianos. Futbolistas
del nivel de Veratti, Insigne o Zaha deberían haber hecho de este encuentro un
bonito espectáculo. Pero acabando el Israel-Noruega llegaba el primer revés:
Zaha no jugaba por molestias en el tobillo. Esto suponía que Inglaterra, con
McEachran de suplente, perdía casi todo su atractivo futbolístico. Y así fue.
Los Pross plantearon el partido como si jugará el jugador del Manchetser
United. Muy replegados, juntando líneas para evitar conceder metros a la
espalda de sus mediocentros a los talentosos mediapuntas italianos y buscando
contras. Pero sin un tipo rápido, hábil, que hiciera sufrir a la defensa
italiana. Y ahí acabó todo su peligro en ataque. Su única tentativa seria fue
un gol anulado a Dawson tras varios rechaces a la salida de un córner desde la
banda izquierda que fue anulado por vaya usted a saber porque. Ante este
panorama, Italia monopolizó el balón, la bola salía jugada desde atrás pero sus
ataques acaban en pases muy complicados a la espalda de la defensa inglesa que
nunca tuvieron éxito. Aunque en los primeros minutos Insigne tuvo un par de
buenas ocasiones con sendos disparos desde dentro del área que no encontraron
puerta. Así transcurría el partido una Italia que quería pero no sabía y una Inglaterra
que ni quería, ni sabía, ni mucho menos pensaba en intentar otra cosa distinta.
Y más con Shelvey en el campo. Todo así de monótono hasta que llegó una falta
fuera del área que el árbitro convirtió en penalti y luego se retractó y puso
el balón fuera del área. A Insigne le dio igual, a la barrera inglesa también y
el 1-0 ya era realidad. Luego, el horrible partido inglés se reafirmó cuando
apretaba la necesidad y aún así fueron incapaces de poner en apuros a un
tranquilo Bardi, que solo tuvo que intervenir en el 93 a tiro de falta de
Hendersson para asegurar una victoria italiana que les pone como máximos favoritos
para alcanzar el primer puesto de grupo.
Antes de que todo
eso pasara, en Natanya, Israel y Noruega habrían el torneo en el duelo con
menos cartel de toda la primera fase. Pero al igual que paso con el Italia vs
Inglaterra, este partido rompió los pronósticos y fue un bonito duelo. En realidad
fueron bastante mejores los noruegos. Salieron mejor al partido, con las ideas
más claras y no les quemaba el balón. Todo lo contrario que ha Israel, que se mostró
hasta indecisa para despejar balones de un gorrazo de su propia área.
Pero el
partido cambia y se explica en dos momentos concretos: A los 15 minutos, en
pleno asedio nórdico, Israel fuerza y un córner y tras una sucesión de
lamentables patadas al aire, el árbitro pita penalti. Dudoso, pero era el
anfitrión, ergo la duda es menor y los locales se adelantan con gol de su mejor
futbolista hoy, Nir Biton. Noruega poco a poco se recompone del golpe que
supone que en una única llegada que concedes te hagan gol y logra empatar con un
buen movimiento de su delantero centro Marcus Pedersen, que ponía el 1-1 y
cierta normalidad en el marcador, a tenor de lo visto en el campo. Pero en el minuto
44 llega el segundo momento que explica porque Noruega no ha ganado hoy.
Hedenstad, el lateral zurdo noruego se va a la calle por agarrar a Kalibat cuando
este enfilaba hacía el área. Noruega con 10, teniendo que renuncia a su 4-3-3 y
pasar a un 4-4-1, restándole el potencial de juntar por dentro a Johansen,
Eikrem y Konradssen, posiblemente el mejor futbolista del primer día de este
Europeo. Israel logra adelantarse con un gol de Turgemna a 20’ del final, tras
dos postes y un larguero noruego, tras un par de paradas notables de Kleyman,
tras sacarse prácticamente del partido Noruega. Hasta que en el minuto 91, con
los (pocos) aficionados israelitas celebrando en la grada la victoria, Singh
enganchó un buen disparo raso con su zurda y ponía el 2-2 en el marcador.
Israel no se lo creía (el empatar y que le empatasen en el último suspiro) y
Noruega se repetía a si misma que no había que dudar, que este partido, de 100
veces, lo ganan 90 y lo pierden 1. Y tras la derrota de Inglaterra, el pase a
semifinales no es tan descabellado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario